24 dic. 2014

El estilo wu tradicional

MA JIANGBAO:    
 

El Taijiquan estilo Wu apenas se conoce en España, pero es uno de los más practicados en el Sudeste Asiático, y en Europa cuenta con una sólida implantación. Ma Jiangbao es nieto de Wu Jianquan, el fundador del estilo, y desde finales de los años ochenta reside en Holanda, dedicado a su difusión en nuestro continente.



Usted es hijo del célebre Ma Yueliang y de Wu Yinghua, la hija de Wu Jianquan, el creador del estilo Wu. Creo que muchos nos preguntamos cómo debe haber sido el aprendizaje del Taiji con unos padres así.
La mía ha sido una familia dedicada a las artes marciales desde hace mucho tiempo, de manera que el Taijiquan siempre ha estado ahí, desde que yo pueda recordar. Cuando era niño recuerdo que los miembros de mi familia se entrenaban continuamente en nuestra casa. Y no sólo eran mis padres, sino también mis hermanos y hermanas y otros miembros de la familia, como mi tío Wu Gongyi. Desde muy pronto empecé a participar en los entrenamientos como un juego. A los ocho años de edad terminé de aprender la forma de mano vacía. Mis padres eran quienes se encargaban de enseñarme, pero yo también practicaba mucho a solas. Con unos dieciséis años terminé las formas de armas. Y el empuje de manos era algo que siempre estaba presente. Principalmente me enseñaron mi padre y mi madre, pero también aprendí mucho de mis dos hermanos. Al cumplir los dieciocho años mis padres me propusieron que empezara a enseñar en la Asociación de Taijiquan Jianquan de Shanghai.

Se dice que el Taijiquan estilo Wu es en la actualidad el que más se parece al estilo Yang original. ¿En qué se parece y en qué se diferencia?
La familia Wu aprendió a lo largo de tres generaciones con la familia Yang. Por eso al principio los dos estilos eran muy similares, pero poco a poco empezaron a diferenciarse. Sin embargo las pautas de las formas largas siguen siendo muy parecidas. Actualmente yo enseño las formas tal y como Wu Jianquan las estandarizó. Nuestra tradición familiar también es muy rica en técnicas de empuje de manos. De todos modos existen algunas diferencias claras con el estilo Yang, como la inclinación del cuerpo hacia delante en algunas posturas o la posición paralela de los pies.

Para practicantes de otros estilos, estas características del estilo Wu resultan difíciles de entender. ¿Puede explicarnos estas peculiaridades y su razón de ser?
La inclinación hacia delante del cuerpo significa que el cuerpo debe formar una línea recta desde el talón hasta la coronilla. Esta postura, combinada con la colocación paralela de los pies es muy eficaz para aplicar fuerza. De esta forma todas las partes del cuerpo, de los talones a los hombros, están alineados en la dirección en la que se aplica la fuerza.


La interacción de las caderas y la cintura en el estilo Wu es diferente a la de otros estilos. ¿Podría describírnosla?
Esto tiene que ver con lo que comentaba hace un momento. En el estilo Wu los pies a menudo se mantienen paralelos. Si desde esta posición giramos el cuerpo a partir de las caderas perderemos el equilibrio central, o zhong ding. Por eso giramos el cuerpo desde la cintura. Girando de esta forma, también es más fácil desviar un ataque y hacer caer al contrario en el vacío sin perder nosotros el equilibrio central.

En el estilo Wu la progresión que sigue el movimiento es “mano, cintura, pies”. Esto parece ir en contra de los principios de la mayoría de los estilos. ¿Puede explicarnos esta mecánica?
En efecto, en el estilo Wu la progresión del movimiento es “mano, cintura, pies”, pero lo importante es que todo el cuerpo llega al final del movimiento a la vez. Esta es la mejor forma de aplicar fuerza. Por ejemplo, si el movimiento se inicia con el cuerpo, nuestro oponente lo verá con facilidad y le será más fácil neutralizar el ataque de las manos, que vendrán detrás. Como norma en el estilo Wu el movimiento lo inician o lo “guían” una o las dos manos. El torso sigue a las manos, y a través de la conexión de la cintura lo siguen las caderas, piernas y pies.
Al decir que todo el cuerpo termina el movimiento a la vez queremos decir que las manos llegan a su posición final exactamente al mismo tiempo que termina el desplazamiento del centro de gravedad o el giro.

En el tuishou estilo Wu se practican ejercicios en solitario. ¿En qué se diferencian del trabajo de forma?
Los ejercicios de empuje de manos en solitario son los mismos que se realizan con compañero. La razón de hacerlo así es que de este modo uno puede concentrarse más fácilmente y ejecutar el ejercicio con precisión. Así tenemos tiempo suficiente para concentrarnos por completo en los movimientos. Al cabo de un tiempo, cuando uno ya realiza los ejercicios correctamente, puede empezar a practicar con un compañero. Al ser ya correctos nuestros movimientos, podemos concentrarnos en ajustarlos a los de nuestro compañero.

La efectividad en tuishou de los expertos en estilo Wu es unánimemente reconocida. ¿Cómo se enseña y se perfecciona el empuje de manos en este estilo?
Primero hay que encontrar un buen profesor. Este es uno de los principales problemas. Después hay que buscar buenos compañeros de práctica, y que sean adecuados a nuestras necesidades. Al principio es muy recomendable no practicar con demasiados compañeros diferentes. Así resulta más fácil acostumbrarse al otro y ejercitar nuevas técnicas. En esta fase se debe dar el máximo énfasis al entrenamiento de la habilidad de escucha (ting jin). Si se practica así, con el tiempo se desarrolla naturalmente la capacidad de comprensión (dong jin). Una vez que se ha alcanzado cierto nivel, hay que buscar la mayor cantidad de compañeros posible. Así se potencian las habilidades técnicas, el ting jin y el dong jin considerablemente.

En el estilo Wu, además de la forma lenta, la más conocida, existe una forma rápida. ¿Puede hablarnos de ella? ¿Cómo complementa el trabajo de la forma lenta?
En tiempos antiguos las formas eran bastante rápidas. A partir de la década de 1920 el Taijiquan empezó a enseñarse públicamente, y entonces muchas de las personas que querían aprender Taijiquan no estaban familiarizadas con las artes marciales. Por eso los maestros de entonces desarrollaron formas totalmente lentas para divulgar el Taijiquan. Estas formas se popularizaron mucho, tanto que en la actualidad casi todas las formas de Taijiquan son lentas.
En el estilo Wu hemos conservado la forma rápida antigua. La forma lenta del estilo Wu procede de la forma rápida. Por eso siguen los mismos patrones y la misma secuencia de movimientos. Esto significa que cuando en determinado momento de la forma rápida se hace “Manos como nubes”, en la forma lenta también se hace. Pero aunque el patrón del movimiento es el mismo, los movimientos en sí no lo son. La forma lenta no es simplemente la forma rápida ejecutada despacio. Por ejemplo, en la forma lenta los saltos y los giros súbitos del cuerpo han desaparecido o se han suavizado considerablemente.

El estilo Wu también incluye trabajo de espada, sable y lanza. En el pasado su utilidad era evidente, ¿pero qué nos aporta en la actualidad la práctica con armas?
No todos los aficionados al Taijiquan practican formas con armas, pero hay tres razones de peso para hacerlo. Primero, el Taijiquan es un arte marcial tradicional. En China las artes marciales tradicionales siempre han incluido formas con armas. El Taijiquan, como parte de esta tradición, ofrece al practicante varios tipos de formas de armas. Si uno está interesado en seguir la tradición y en aprender un sistema completo, las formas con armas son una parte importante.
En segundo lugar, las formas con armas se entrenan dinámicamente. Esto quiere decir que hay alternancia entre movimientos rápidos y lentos, duros y suaves. Este tipo de práctica contribuye al desarrollo físico del practicante y exige un alto nivel de habilidad y control del cuerpo. Por eso las formas con armas son un complemento ideal de las formas lentas.
Y en tercer lugar, la actividad atlética y el trabajo físico intenso y exigente potencian los efectos del Taijiquan sobre la salud. Y dado que las formas de armas se practican en solitario, se puede ajustar sus exigencias a la constitución y la forma física de cada uno.


¿Cómo se trabaja la respiración en el estilo Wu?
Una respiración adecuada es muy importante. El aspecto más importante de la respiración es la naturalidad (zi ran). Al ejecutar una forma se debe respirar como se respira siempre. No se debe intentar conectar artificialmente la respiración con los movimientos. Ese no es el camino. Es exactamente al revés. Si los movimientos son ligeros y no hay estancamientos, la respiración se volverá naturalmente profunda y lenta. Pero si las posturas son incorrectas, por ejemplo, si los hombros o los codos se levantan, esto influirá de forma negativa en la respiración. Si hablamos de postura corporal, es muy importante mantener la cabeza erguida y el cuello “vacío”, hundir los hombros, relajar los codos, alinear la columna y relajar la cintura. Si nos concentramos en una postura corporal correcta y los movimientos son ligeros y fluidos, la respiración será profunda y armoniosa. Si trabajamos de este modo, después de practicar la forma nos sentiremos relajados y descansados.

¿Cuál es su consejo para los que quieren profundizar en el arte del Taijiquan?
Además de tener un buen profesor y un grupo armónico con el que practicar, se deben trabajar las cinco cualidades que recomendaba mi padre:
  • Calma (jing). Lo que llamamos “calma” tiene tres aspectos. Hay que alcanzar un alto grado de concentración, y los centros nerviosos deben estar alerta. La respiración debe ser regular y el qi hundirse en el Dantian. Esto es lo que se denomina “el cuerpo en calma”. Los movimientos tienen que ser ligeros, ágiles y fluidos, sin rupturas. Eso es lo que se llama “el corazón en calma”. Tanto el cuerpo como la mente deben estar relajados. Es lo que llamamos “el espíritu en calma”. La Canción de los trece movimientos básicos dice: “En la calma se encuentra el movimiento. En el movimiento se encuentra la calma [...] El elemento sorpresa se consigue conectando con el adversario”.
  • Suavidad (qing). Esta idea no significa que no se deba utilizar fuerza en ningún momento al practicar Taijiquan. La suavidad debe estar presente en todo el cuerpo, pero qing también implica agilidad y flexibilidad. Significa que no se utiliza la fuerza, pero se puede aplicar en cualquier momento. Y tampoco se debe confundir con la laxitud, que conduce al “doble peso”.
  • Lentitud (man). La lentitud implica la fluidez y la continuidad en el movimiento, y para ello se debe trabajar pausada y metódicamente siguiendo los principios. Todos los movimientos deben ser precisos y perfectos.
  • Consciencia (qie). Este concepto presenta dos aspectos. Primero, todos nuestros movimientos se deben ejecutar con plena consciencia; y segundo, uno tiene que ser constante y serio en el entrenamiento y esforzarse al máximo en cada movimiento. La consciencia implica estudio y atención constantes.
  • Perseverancia (heng). Ante todo esto significa constancia. Haga frío o calor, se debe practicar regularmente. Es un proceso que pone a prueba la fuerza de voluntad y el carácter del practicante. Además, se debe alcanzar cierta cualidad de intensidad. El que sigue la máxima de que “una voluntad de hierro puede aguzar una mano de mortero hasta convertirla en una aguja” puede llegar a comprender la verdadera esencia del Taijiquan.
Estos cinco principios están estrechamente relacionados entre sí, y no se puede descuidar ninguno de ellos. Siguiéndolos, uno puede llegar lejos en el camino del Taijiquan. Pero además es importante profundizar en los aspectos teóricos. Para eso se puede estudiar los clásicos o libros más modernos, pero es conveniente tener sentido crítico al elegir los libros, ya que algunos no son muy rigurosos.

Esta entrevista se ha podido realizar gracias a la colaboración de Gerardo López, Martin Bödicker y la European Association for Traditional Wu Tai Chi Chuan.
www.wu-taichi.com